Las dudas entre la creación de una sociedad profesional o darte de alta como autónomo son habituales al comienzo de la independencia empresarial. Si tú también estás pensando en trabajar por cuenta propia y te preguntas qué formula te beneficiaría más, a continuación encontrarás algunos datos que te ayudarán a tomar la decisión.

Crear una sociedad profesional

 

Para crear una sociedad profesional, a diferencia de cuando trabajas en régimen de autónomos, debes constituir una Sociedad Limitada y seguir todos los pasos necesarios para tal fin (Capital social, registro, estatutos, etc.). No obstante, una vez creada la estructura societaria, aportará una serie de ventajas y diferencias entre las que destaca la tributación.

 

creación de una sociedadTributación

 

El motivo por el que muchos trabajadores por cuenta propia optan por la constitución de una sociedad profesional en lugar de darse de alta en el régimen de autónomos es por la tributación. En el caso de los autónomos, los impuestos se pagan a través del IRPF. Este funciona por tramos progresivos al igual que cuando trabajas por cuenta ajena. A partir de los 20 000 euros anuales supondrían pagos por encima del 30 %.

 

Las sociedades profesionales tributan a través del Impuesto de Sociedades. Por eso, tendrías que pagar una tarifa constante del 25 %, independientemente de los beneficios. Como puedes ver, la diferencia es muy notable. Especialmente si cotizas por encima de los 60 000 euros anuales, ya que es el tramo final del IRP que supone una retención del 45 %.

 

 

Mirando estos números parece mucho más lucrativo constituir una sociedad profesional. No obstante, la Agencia Tributaria considera fraudulento y un posible intento de evasión cuando no se puede demostrar que la empresa funciona como una sociedad.

 

Para ello:

 

– Deberás demostrar que la sociedad dispone de los medios físicos y humanos para operar y que, por ejemplo, el local desde donde trabajas es titularidad de la empresa y no de una persona física.

 

– Deberás aseguraste que la sociedad interviene de forma real a la hora de hacer las operaciones.

 

– Tendrás que ser capaz de demostrar que la retribución que reciben los socios está dentro de los precios de mercado.

 

En caso de que, tras una inspección, consideren que se está realizando un uso fraudulento de la estructura societaria, la Administración podrá:

 

– Imputarte todos los ingresos y gastos de la sociedad y obligarte a pagar el IRPF del socio o socios. Al mismo tiempo, te devolverían los pagos realizados en concepto de Impuesto de Sociedades.

 

Imponerte sanciones sobre la cuantía que has dejado de pagar.

 

Como puedes ver, la creación de una sociedad profesional puede aportarte numerosos beneficios si llevas la gestión correcta de la empresa. Para ello, te aconsejamos que cuentes con una asesoría experta en el tema.

 

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